Tu protección no es un solo producto: es un sistema con cinco áreas. Si una está débil, arrastra a las demás. Esto es lo que revisa NIA y qué pregunta te conviene hacerte en cada una.
1. Protección Personal
Tu salud y tu capacidad de generar ingresos. Pregunta clave: si mañana no pudieras trabajar seis semanas, ¿qué pasaría con tus ingresos?
2. Protección Familiar
Quienes dependen de ti económicamente. Pregunta clave: si tú faltaras, ¿cuánto tiempo podrían sostener su vida actual sin cambiar nada?
3. Protección Patrimonial
Lo que ya construiste: casa, negocio, ahorro, inversiones. Pregunta clave: ¿tu patrimonio está protegido de una deuda, una demanda o un siniestro?
4. Estabilidad Financiera
Tu liquidez ante lo inesperado. Pregunta clave: ¿cuántos meses de gastos puedes cubrir hoy sin pedir prestado ni vender algo?
5. Futuro
El retiro que estás construyendo. Pregunta clave: ¿estás aportando algo, cada mes, a la mujer que vas a ser en 20 años?
Cómo funciona el diagnóstico
NIA no pregunta por seguros ni por montos. Hace unas cuantas preguntas sobre tu vida —etapa, responsabilidades, lo que ya construiste— e infiere el resto. El resultado no es una calificación: es tu radar de cinco áreas, tus tres prioridades reales y un plan de 90 días para empezar por donde sí importa.
Nota: este contenido es de carácter informativo y educativo. No constituye asesoría financiera, legal o fiscal, ni sustituye una asesoría personalizada.
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Empieza con NIA, tu asesora digital. Te ayuda a ver con claridad qué necesitas proteger primero, sin cotizaciones ni presión. Después, si quieres, hablas con Susana.
